Neur-A-Teen 

 

Antecedentes de Neur-A-Teen

La idea surgió en la guardería, había demasiados niños y no existía la manera de mantenerlos ocupados en algo productivo y educativo: Ellos mismos empezaron a tomar ideas de los adultos e iniciaron sus juntas en guardería a manera de juego, la persona que cuidaba de ellos, los empezó a dejar, pero poco a poco fue tomando seriedad, hasta que se vio la necesidad de formar un grupo más en serio. Para poderlo hacer, se visitaron grupos de Ala-Teen (grupos de niños con familiares alcohólicos), se leyó un poco de literatura de ellos y se asistió a las reuniones de los mismos. Nos informaron que la edad más adecuada era de 10 a 15 años y que se reunían una vez a la semana. También nos comentaron sus experiencias personales acerca de que al principio, los niños estarían muy serios y que no querrían pasar a tribuna a desahogar su problemática, que tuviéramos paciencia.

Por fin, en el mes de febrero de 1981, algunas compañeras del grupo Buena Voluntad Cumbres, iniciaron su primera junta para niños en forma. Invitaron a algunos niños, hijos de algunos miembros de otros grupos del Movimiento Buena Voluntad 24 hrs., de Neuróticos Anónimos. Asistieron aproximadamente 20 niños; de los cuales 10 pasaron a tribuna y los demás se abstuvieron. La junta fue una experiencia agradable. Sin embargo, había en los miembros del grupo la duda de si funcionase o no, o de si el resto de los niños se fuera a animar a seguir asistiendo a Neur-A-Teen.

Algunos temores se confirmaron en la siguiente junta, ningún niño quiso pasar a tribuna y el compañero que coordinó la junta de recuperación, la continuó por su propia cuenta. Se sentía un ambiente tenso, frío y sin confianza. Así, que a los compañeros se les ocurrió una idea para "romper el hielo".

Empezaron a jugar un juego conocido como la araña, rompiendo y rasgando papel periódico y después a las "guerritas" con bolas de papel, con lo que todos los participantes, los niños y miembros del servicio de Neur-A-Teen, terminaron grises. Esto les causó risa, pues todos quedaron exhaustos y pintados.

Después de eso, se realizó una mesa redonda para conocerse entre sí. Los niños respondieron muy bien, lo cual favoreció a que en las siguientes reuniones, los niños pasaran a tribuna y empezaran a hablar de sus problemas personales. Esto les entusiasmó a los miembros del servicio de Neur-A-Teen, quienes observaban todo ello con júbilo y satisfacción.

Actualmente, para lograr que otros niños asistan a esta terapia, se envían invitaciones diseñadas de modo original a los diferentes grupos del Movimiento Buena Voluntad 24 hrs., de Neuróticos Anónimos, así como también se realiza la pega de carteles alusiva a la terapia que ofrece el Movimiento a niños y adolescentes.