Síntomas de la
Neurosis
Algunas
de las manifestaciones y síntomas de la Neurosis son:
Es una enfermedad que nos causa una existencia solitaria.
Es una enfermedad espiritual.
Siempre es la misma en todas las personas, sólo los detalles superficiales
varían.
Caracterizada por síntomas dolorosos: tristeza, soledad, ansiedad, miedo,
angustia, ira, entre otros.
Progresiva si no se atiende a tiempo.
Los síntomas principales, atendidos bajo un programa de Recuperación son de
inmediata curación.
Causada por el egoísmo innato de la persona, que le impide tener la
habilidad de amar.
Es curada por la eliminación del egoísmo y la adquisición de la habilidad de
amar. Pero este cambio requiere una FUERZA
superior al individuo, COMO CADA QUIEN LO
CONCIBA, ya que el intelecto por sí solo no
puede darnos el cambio.
El egoísmo innato
impedirá a la persona tener relaciones humanas cariñosas recíprocas y es,
por lo tanto, la persona más sola del mundo. Hará cosas para atraer la
atención y halagos. Buscará "aventuras amorosas" pero en vano. No podrá
encontrar paz ni descanso en ningún lugar... y dirá que la causa de su
situación es debido a su cónyuge, familiares, jefes o cosas, pero estas
excusas solo son PARTE
de la enfermedad, NUNCA LAS CAUSAS.
Profundizando un poco más,
nos hemos dado cuenta que la naturaleza nos dotó de instintos para un
propósito, sin ellos estaríamos incompletos, los hombres y las mujeres no se
esforzarían por su seguridad personal, ni harían ningún esfuerzo para
cosechar sus alimentos o construir su hogar y no podrían sobrevivir. No se
reproducirían y la tierra no estaría poblada. Si no existiera el instinto
social en los seres humanos, no les importaría la compañía de sus semejantes
y la capacidad de vivir no existiría. Así, estos deseos de relación sexual,
de seguridad material, tranquilidad emocional y compañía son perfectamente
justos y además necesarios.
Sin embargo, estos instintos tan necesarios
para nuestra existencia, nos dominan. Nuestros deseos sexuales, de seguridad
material, de tranquilidad emocional, compañía, y de obtener una posición
importante en la sociedad nos llegan a esclavizar.
Cuando los deseos naturales se descoyuntan, el hombre se asemeja a un saco
roto. Nada le llena y eso le crea graves
dificultades. Puede decirse que todos los problemas emocionales son a causa
de instintos mal encauzados. Cuando eso sucede los instintos se convierten
en un riesgo físico y mental: el egoísmo.
La persona con
problemas emocionales solo piensa en obtener a las personas y a las cosas
que quiere. Este es un objetivo equivocado
que está destinado al fracaso, por dos razones:
No se puede manipular a las personas indefinidamente, sólo se encontrará
frustración.
Aún durante el tiempo que se logre manipular las situaciones, éstas no
proporcionarán satisfacción, porque como ya habíamos dicho, será como
echarlo en un saco roto.
Descubrimos que vivir para nosotros, o sea
para nuestra propia satisfacción, no era suficiente.
Verdaderamente nosotros nos sentíamos infelices si lo hacíamos, e infelices
si no lo hacíamos. Nosotros estábamos en un problema que empeoraba cada vez
más, porque no conocíamos otra manera de vivir y no encontrábamos una
salida. Algunos de nosotros recurrimos a
médicos, otros nos acercamos a la
religión y así, a muchos caminos que no nos sirvieron porque nos faltaba
algo.
En primer lugar, las
personas a las que recurríamos no nos comprendían, no habían vivido lo que
nosotros estábamos viviendo y se concretaban a consolarnos y a aconsejarnos.
En segundo lugar, no
teníamos el deseo sincero de modificar nuestro comportamiento. Sin
embargo, sólo pudimos empezar a llevar una vida feliz a partir del momento
en que aceptamos que los que estábamos mal éramos nosotros. Después, poco a
poco, a través de experiencias que se van sufriendo, emerge de cada uno (en
unos más paulatinamente que en otros) el deseo de cambiar.
¿A quién le agrada admitir esta amarga
verdad?
Prácticamente a nadie, por supuesto. Todos
nuestros instintos se rebelan. Es algo verdaderamente doloroso admitir que
hemos torcido nuestros pensamientos hacia una manera destructiva de ser.
Ningún fracaso es tan doloroso como este. El disturbio emocional
(preocupación, compulsión, obsesión, exigencia, etc.), se convierte en un
enemigo implacable que nos despoja de nuestra voluntad y terminamos haciendo
aquello que incluso nosotros sabemos que está mal, sin embargo no podemos
detenernos: pueden más nuestras emociones que la razón.
Cuando aceptamos este hecho y decidimos
asistir a las reuniones de Neuróticos Anónimos, nuestra Recuperación
empieza, y comenzamos a disfrutar de una nueva manera de vivir.